+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan.
Junto a la cruz de Jesús, estaba su madre y la hermana de su madre, María, mujer de Cleofás, y María Magdalena.
Al ver a su madre y cerca de ella al discípulo a quien Él amaba, Jesús le dijo: “Mujer, aquí tienes a tu hijo”. Luego dijo al discípulo: “Aquí tienes a tu madre”. Y desde aquella hora, el discípulo la recibió como suya.
Reflexionamos
Siempre se ha dicho que somos un país fuertemente mariano. Incluso cierto número de quienes no se declaran católicos, sienten cariño por María. Sin embargo, similar a lo que dijo el P. Hurtado en 1941, cabe preguntarse: realmente, ¿es Chile un país mariano? Porque si de verdad hubiésemos permitido que María entrase a nuestro hogares, otro país habríamos construido. Hoy, piensa si en tu vida has acogido a María, como lo hizo Juan, “el discípulo amado”. Si la respuesta es No, ¿por qué? Si la respuesta es Sí, ¿en qué se te nota?