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Marcos 12, 28b-34: El Señor Nuestro Dios Es El Único Señor, Y Tú Lo Amarás

8 de Marzo 2024     Freddy Araya    

10-12-2018

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+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos

Un escriba se acercó a Jesús y le preguntó: “¿Cuál es el primero de los mandamientos?”
Jesús respondió: “El primero es: «Escucha, Israel: el Señor nuestro Dios es el único Señor; y tú amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón y con toda tu alma, con todo tu espíritu y con todas tus fuerzas». El segundo es: «Amarás a tu prójimo como a ti mismo». No hay otro mandamiento más grande que éstos”.
El escriba le dijo: “Muy bien, Maestro, tienes razón al decir que hay un solo Dios y no hay otro más que Él, y que amarlo con todo el corazón, con toda la inteligencia y con todas las fuerzas, y amar al prójimo como a sí mismo, vale más que todos los holocaustos y todos los sacrificios”.
Jesús, al ver que había respondido tan acertadamente, le dijo: “Tú no estás lejos del Reino de Dios”.
Y nadie se atrevió a hacerle más preguntas.

Palabra del Señor.

Reflexión

En este viernes de la tercera semana de Cuaresma es el Evangelio según San Marcos quien por primera vez nos acompaña en este tiempo y lo hace presentándonos un hermoso dialogo de Jesús con un escriba. Solemos estar acostumbrados a ver a los escribas como oponentes de Jesús, ya que muchas veces aparecen así, pero este no es el caso. A diferencia de muchos escribas, fariseos y saduceos que le ponen trampas a Jesús, el escriba que Marcos nos describe hoy actúa de buena fe y con corazón limpio, él ha escuchado a Jesús discutir con los saduceos (Mc 12,18-27) y le ha encontrado la razón, por eso se acerca a preguntarle sinceramente por el mandamiento más importante. El Señor le responde con dos mandamientos que, en definitiva, para Jesús, son uno sólo: el primero es amar a Dios por sobre todas las cosas y el segundo es amar al prójimo como a sí mismo, y sentencia el Maestro que “no hay otro mandamiento más grande que estos” (Mc 12,31b). El buen escriba alaba al Maestro Nazareno, le da la razón y reitera los mandamientos nombrados por Jesús, pero además agrega algo que alegra al Señor, esto es, que el amor a Dios y al prójimo “vale más que todos los holocaustos y todos los sacrificios” (Mc 12,33b) tal como el mismo Jesús lo cree y lo enseña y tal como lo habían dicho ya los profetas (ver Os 6,6; Am 5,21; Sal 51,18-19). Da la impresión de que el buen escriba había escuchado la predicación de Jesús en otras ocasiones anteriores, ya que su reflexión describe la esencia del pensamiento del Maestro, por eso al Señor no le queda otra posibilidad que devolverle la felicitación y decirle: “Tú no está lejos del Reino de Dios” (Mc 12,34a).

¿Amo al Señor por sobre todas las cosas? ¿Amo al prójimo como mí mismo? ¿Cuán cerca o lejos estoy del Reino de Dios? 

Categories: Evangelio diario

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