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Mateo 13, 54-58: “¿No Es Éste El Hijo Del Carpintero?”

1 de Mayo 2023     Freddy Araya    

Buenas Noches 2

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+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo

Al llegar a su pueblo, Jesús se puso a enseñar a la gente en la sinagoga, de tal manera que todos estaban maravillados.
“¿De dónde le vienen, decían, esta sabiduría y ese poder de hacer milagros? ¿No es éste el hijo del carpintero? ¿Su madre no es la que llaman María? ¿Y no son hermanos suyos Santiago, José, Simón y Judas? ¿Y acaso no viven entre nosotros todas sus hermanas? ¿De dónde le vendrá todo esto?”
Y Jesús era para ellos un motivo de escándalo. Entonces les dijo: “Un profeta es despreciado solamente en su pueblo y en su familia”.
Y no hizo allí muchos milagros, a causa de la falta de fe de esa gente.

Palabra del Señor.

Reflexión

La gente que lo conocía desde su niñez se sorprendía de su sabiduría y de los milagros que hacía, pero a la vez no podían comprender cómo un hombre que había crecido entre ellos podía ser alguien tan especial. Se preguntaban: «¿No es este el hijo del carpintero? ¿No es su madre María y sus hermanos Santiago, José, Simón y Judas? ¿No están con nosotros sus hermanas? ¿De dónde ha sacado todas estas cosas?». Esta reflexión nos invita a pensar en la importancia del trabajo y de cómo a veces nos podemos limitar a ver a las personas por su profesión o por su entorno. Jesús, siendo el hijo del carpintero, no fue valorado por la gente por su sabiduría y por los milagros que realizaba. Del mismo modo, muchas veces juzgamos a las personas por su origen, por su trabajo, por su nivel social, en vez de valorarlas por su capacidad y su talento. El Día del Trabajo nos invita a reflexionar sobre el valor del trabajo y la importancia de reconocer el esfuerzo y la dedicación de las personas en su labor diaria. También es una oportunidad para recordar que cada uno de nosotros tiene talentos y habilidades únicas que pueden ser utilizadas para hacer una contribución significativa a la sociedad y al mundo en general. Así como Jesús fue rechazado por su comunidad, a veces podemos sentirnos subestimados o no valorados por los demás. Pero, al igual que Él, debemos recordar que nuestro valor como seres humanos no está determinado por nuestro trabajo o nuestra situación social, sino por nuestra dignidad como hijos de Dios. Debemos valorar y respetar a todas las personas, independientemente de su profesión o situación, y reconocer el valor y la importancia de su trabajo en la construcción de una sociedad más justa y solidaria.

¿En qué momentos o situaciones he aceptado a Jesús? ¿En cuáles lo he rechazado?

Categories: Evangelio diario

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