Loading

Lucas 13, 1-9: Si No Se Convierten, Todos Acabarán De La Misma Manera.

22 de Octubre 2022     Freddy Araya    

24

0
Compartidos
0

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas

En cierta ocasión se presentaron unas personas que comentaron a Jesús el caso de aquellos galileos, cuya sangre Pilato mezcló con la de las víctimas de sus sacrificios. Él respondió:
“¿Creen ustedes que esos galileos sufrieron todo esto porque eran más pecadores que los demás? Les aseguro que no, y si ustedes no se convierten, todos acabarán de la misma manera. ¿O creen que las dieciocho personas que murieron cuando se desplomó la torre de Siloé eran más culpables que los demás habitantes de Jerusalén? Les aseguro que no, y si ustedes no se convierten, todos acabarán de la misma manera”.
Les dijo también esta parábola: “Un hombre tenía una higuera plantada en su viña. Fue a buscar frutos y no los encontró. Dijo entonces al viñador: «Hace tres años que vengo a buscar frutos en esta higuera y no los encuentro. Entonces córtala, ¿para qué malgastar la tierra?» Pero él respondió: «Señor, déjala todavía este año; yo removeré la tierra alrededor de ella y la abonaré. Puede ser que así dé frutos en adelante. Si no, la cortarás””.

Palabra del Señor.

Reflexión

Continúa el Evangelio según San Lucas presentándonos hoy la urgente llamada de conversión que Jesús le hace a Israel; el Señor presenta dos formas de referirse al tema: usando ejemplos históricos y narrando una parábola. En primer lugar, los ejemplos históricos tienen que ver con la doctrina de la retribución de los judíos, que pensaban que Dios castigaba a los pecadores con desgracias, concluyendo así que los que no recibían la desgracia no eran pecadores; Jesús barre con esta doctrina diciendo que las personas que mató Pilatos o las que murieron por la torre de Siloé no eran más pecadoras que los que lo están oyendo; Jesús deja en claro que todas las personas son pecadoras y deben convertirse y que la conversión es urgente. En segundo lugar, la parábola de la higuera estéril, siendo la higuera símbolo de Israel desde el AT, nos explica que Israel no da frutos, no se convierte ante la llegada del Mesías, pero la paciencia de Dios es grande, por eso el jardinero cuida la higuera para ayudarla a dar frutos; o sea Jesús hace una última desesperada llamada al pueblo de Israel para que acepte su Palabra, queda muy poco tiempo, porque la Pascua es inminente, pero queda tiempo, aún es posible convertirse. «Si alguien dijese que el viñador es el Hijo de Dios [comenta San Cirilo de Alejandría], su punto de vista tendría una razón a su favor. Él es nuestro abogado ante el Padre, nuestro defensor y el jardinero de nuestras almas. Poda constantemente todo aquello que es dañino y nos colma de semillas racionales y santas, para que podamos ofrecerle los frutos».

¿Cómo he experimentado la paciencia de Dios en mi vida? ¿Me convierto a Jesús cada día? ¿Qué me falta por convertir en mi persona?

Categories: Evangelio diario

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Valoración*