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Mateo 13, 44-46: Vende Todo Lo Que Posee Y Compra El Campo

27 de Julio 2022     Freddy Araya    

31-10-2018

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+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo

Jesús dijo a la multitud:
El Reino de los Cielos se parece a un tesoro escondido en un campo; un hombre lo encuentra, lo vuelve a esconder, y lleno de alegría, vende todo lo que posee y compra el campo.
El Reino de los Cielos se parece también a un negociante que se dedicaba a buscar perlas finas; y al encontrar una de gran valor, fue a vender todo lo que tenía y la compró.

Palabra del Señor.

Reflexión

Mateo presenta el tercer bloque y final del Discurso en Parábolas que contiene tres parábolas, de las cuales leemos hoy las dos primeras: el tesoro y la perla; el evangelista ubica el discurso entre el rechazo a Jesús y su retirada progresiva para convocar un nuevo pueblo, por lo tanto las parábolas develan con claridad las actitudes opuestas de la gente y de los discípulos (as) de Jesús, estos últimos entienden las parábolas porque Dios les revela los misterios del Reino, mientras que los primeros no entienden porque han cerrado su corazón. Las parábolas del tesoro y la perla de gran valor son exclusivas de Mateo (también aparecen en el apócrifo Evangelio de Tomás) y su propósito es manifestar el misterio del Reino de Dios; si bien al leerlas llama la atención el valor ilimitado del tesoro y de la perla, en realidad el centro de atención está en el comportamiento de quienes lo venden todo para adquirir el objeto encontrado; por lo tanto, la clave está en el descubrimiento de algo valioso que provoca la reacción inmediata de los protagonistas de ambas historias, lo mismo pasa con el Reino, una vez que se ha descubierto en todo su valor hay que tomar postura frente a él y ningún precio es demasiado alto, de ahí la insistente invitación de Jesús a seguirlo y dejarlo todo (ver Mt 8,18-22; 19,16-30). Dice Gregorio Magno: «quien llega a conocer perfectamente la dulzura de la vida celestial… abandona con sumo gusto todo cuanto amaba»; la alegría plena viene de encontrar a Jesús (y su Reino) y convertirse a Él, ya que el Reino es un tesoro de tan alto valor que quien así lo comprende daría gozosamente todo para conseguirlo, por lo tanto, la conducta “a medias” no sirve frente al Reino de Dios.

¿Abro mi corazón al mensaje de Jesús? ¿Soy como la “gente” o soy discípulo (a)? ¿Estoy dispuesto (a) a dejarlo todo por Jesús y su Reino?

Categories: Evangelio diario

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