Loading

No tengan miedo, pues yo vengo a comunicarles una buena noticia

3 de Setiembre 2016     soporte    

17

0
Compartidos
0

Lee atentamente, Lucas 2, 1-7
Por aquellos días salió un decreto del emperador Augusto, por el que se debía proceder a un censo en todo el imperio.  Éste fue llamado “el primer censo”, siendo Quirino gobernador de Siria.
Todos, pues, empezaron a moverse para ser registrados cada uno en su ciudad natal.  José también, que estaba en Galilea, en la ciudad de Nazaret, subió a Judea, a la ciudad de David, llamada Belén, porque era descendiente de David;  allí se inscribió con María, su esposa, que estaba embarazada.
Mientras estaban en Belén, llegó para María el momento del parto  y dio a luz a su hijo primogénito. Lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, pues no había lugar para ellos en la sala principal de la casa.
En la región había pastores que vivían en el campo y que por la noche se turnaban para cuidar sus rebaños.  Se les apareció un ángel del Señor, y la gloria del Señor los rodeó de claridad. Y quedaron muy asustados.
Pero el ángel les dijo: «No tengan miedo, pues yo vengo a comunicarles una buena noticia, que será motivo de mucha alegría para todo el pueblo: hoy, en la ciudad de David, ha nacido para ustedes un Salvador, que es el Mesías y el Señor.

El nacimiento de Jesús nos pone frente al misterio del amor de Dios para cada uno de nosotros. La generosidad, la disponibilidad de la Virgen María, la humildad de San José son verdaderamente conmovedores.

¿Qué te nace decir al Señor, luego de este texto?
¿Qué le dices al Señor hoy antes del descanso?

Categories: Buenas Noches

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Valoración*