En 1858 se apareció la Virgen a una joven pobre que no sabía leer y solo tenía 14 años. No le prometió nada para su vida terrenal, pero se le apareció reiteradas veces. Le pidió a la joven, oración y austeridad (vivir en pobreza apostólica). La niña obedeció a todo lo que la “señora vestida de blanco le pedía”.
Incluso una vez se lavó la cara donde la virgen le indicó y al no haber agua en el lugar, quedó llena de lodo, no obstante la falta de fe de muchos, al poco tempo allí apareció un manantial del que brota agua sin parar hasta nuestros días.
Recuerda que la Virgen de Lourdes a quien celebramos este día es la patrona de los enfermos, por eso te invito a que le pidas a ella que interceda por los enfermos que tú conozcas.
“Virgen de Lourdes, rogad por nosotros.
Consuelo de los afligidos, rogad por nosotros.
Salud de los enfermos, rogad por nosotros.”Moira Aicon,
Liceo salesiano San José de Punta Arenas
Termina tu oración con tres avemarías.