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Mateo 9, 27-31: Ten Piedad De Nosotros, Hijo De David

3 de Diciembre 2021     Freddy Araya    

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+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo

Dos ciegos siguieron a Jesús, gritando: “Ten piedad de nosotros, Hijo de David”.
Al llegar a la casa, los ciegos se le acercaron, y él les preguntó:
“¿Creen que yo puedo hacer lo que me piden?”
Ellos le respondieron: “Sí, Señor”.
Jesús les tocó los ojos, diciendo: “Que suceda como ustedes han creído”.
Y se les abrieron sus ojos.
Entonces Jesús los conminó: “¡Cuidado! Que nadie lo sepa”.
Pero ellos, apenas salieron, difundieron su fama por toda aquella región. 

Palabra del Señor.

Reflexión

En el día de hoy tenemos otro texto tomado del Evangelio según San Mateo, en esta ocasión se trata del milagro de la Curación de dos ciegos; este milagro se ubica en un relato más amplio que presenta 10 milagros narrados en los capítulos 8 y 9 y que abarca todas las posibles dolencias que son curadas por Jesús: lepra, fiebre, esclavitud, desastres naturales, posesión demoniaca, parálisis, muerte, hemorragia, mudez y ceguera. De este modo se cumple el programa de Jesús (Mt 4,23; 9,35; 11,5) profetizado por Isaías (Is 29,18-21; 35,4-6). San Mateo utiliza este relato en dos ocasiones (la otra está en Mt 20,29-34) y lo hace para recordarle a los cristianos de su comunidad el momento de su propia curación o salvación. El centro del relato o la clave para comprenderlo es la fe (tema que San Mateo suele destacar con mucha fuerza). Los dos ciegos se mueven y buscan la misericordia de Jesús porque tiene fe en Él, le siguen gritando confiadamente, entran en la casa detrás de Jesús y se acercan a Él. La fe es la condición necesaria para que se realicen los signos (milagros) que manifiestan la llegada del Reino de Dios; de hecho, la fe es el contenido del diálogo de Jesús con los dos ciegos: “¿Creen que yo puedo hacer lo que me piden?… Sí Señor” (versículo 28); “Que suceda como ustedes han creído.” (versículo 29). Este hermoso diálogo nos muestra que la fe es una relación personal del creyente con Jesús, relación personal, en medio de la cual, se da el encuentro salvador con el Señor. La alegría del encuentro con el Señor, la alegría de la curación de la ceguera, la alegría de la salvación es tan grande que no se puede ocultar, a pesar de la advertencia de Jesús.

¿De qué ceguera tiene que sanarme el Señor? ¿Cómo fue mi primer encuentro con Jesús? ¿Cómo evalúo mi propia fe?

Categories: Evangelio diario

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