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Marcos 1, 7-11: Tú eres mi Hijo muy querido

8 de Enero 2018     Freddy Araya    

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+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos 1, 7-11
Juan Bautista predicaba, diciendo:
“Detrás de mí vendrá el que es más poderoso que yo, y yo ni siquiera soy digno de ponerme a sus pies para desatar la correa de sus sandalias. Yo los he bautizado a ustedes con agua, pero Él los bautizará con el Espíritu Santo”.
En aquellos días, Jesús llegó desde Nazaret de Galilea y fue bautizado por Juan en el Jordán. Y al salir del agua, vio que los cielos se abrían y que el Espíritu Santo descendía sobre Él como una paloma; y una voz desde el cielo dijo: “Tú eres mi Hijo muy querido, en ti tengo puesta toda mi predilección”.
Palabra del Señor.

Reflexión

Cada vez que se evoca la imagen de Juan Bautista, viene a nosotros la escena del bautizo de Jesús, llena de humanidad, mostrada en un acto tan terrenal como es el bautismo en agua, y tan Divina como la representación del Espíritu Santo y las palabras de Dios mismo destacando su complacencia por su Unigénito.
Pero ¿de qué se trata todo esto? acercarnos a ser “Hijos Predilectos” se trata sobre todo de realizar actos concretos, acciones específicas sobre las que nuestro prójimo se pueda sensibilizar y pueda inspirarse. Soy un convencido que cada persona en el mundo es un ser único, irremplazable e irrepetible, una criatura perfecta de Dios, que puede lograr impacto profundamente transformador sobre quienes lo rodean. Pero no todos podríamos decir con el corazón en la mano, que nos sentimos “Hijos Predilectos”. Para lograr esto, aceptemos el Amor de Nuestro Padre y permitamos que éste llegue a través nuestro hacia nuestro prójimo más cercano: nuestros hijos, familiares, amigos y colegas. Y seamos capaces de actuar con fe, día a día, para la construcción del Reino de Dios. Actuemos tal como somos, bautizados en el Espíritu Santo y hagamos que nuestro ejemplo contagie al prójimo fluyendo, cual aguas del Jordán, en nuestro cristiano caminar.
Al celebrar hoy el bautismo de Jesús nos podemos preguntar ¿cómo manifiesto en mi vida sentirme “hijo predilecto de Dios”?

Categories: Evangelio diario

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