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Lucas 13, 31-35: No puede ser que un profeta muera fuera de Jerusalén.

31 de Octubre 2019     Freddy Araya    

08-11-2017

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+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas

Se acercaron algunos fariseos que le dijeron a Jesús: “Aléjate de aquí, porque Herodes quiere matarte”.
Él les respondió: “Vayan a decir a ese zorro: hoy y mañana expulso a los demonios y realizo curaciones, y al tercer día habré terminado. Pero debo seguir mi camino hoy, mañana y pasado, porque no puede ser que un profeta muera fuera de Jerusalén.
¡Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas y apedreas a los que te son enviados! ¡Cuántas veces quise reunir a tus hijos, como la gallina reúne bajo sus alas a los pollitos, y tú no quisiste! Por eso, «a ustedes la casa les quedará desierta». Les aseguro que ya no me verán más, hasta que llegue el día en que digan: ¡Bendito el que viene en Nombre del Señor!”.

Palabra del Señor.

Reflexionemos

El evangelio de hoy nos hace sentir el contexto amenazador y peligroso en el que Jesús vivía y trabajaba. Herodes, el mismo que había matado a Juan Bautista, quiera matar a Jesús. Sin embargo, a Jesús no le amedrentaban las amenazas, ni le paralizaba el peligro que debía correr su suerte. Era consciente de que su misión era llevar a todos a la salvación. Una misión que le supuso muchos peligros. Pero el miedo no le paralizó. Hoy como ayer, Dios no se queda callado, ni quieto. Su misión es acercarse, acompañar, curar, sanar en todo tiempo, en el presente y en el futuro. El miedo no debe quitarnos la fuerza de anunciar el proyecto de Dios de unidad y salvación; el miedo no debe frenar la profecía ni la seguridad de lo que se cree; el miedo no puede ahogar la fuerza de la fe. En el evangelio de hoy, con el anuncio de su pasión, Jesús sigue su camino de predicación y curación, porque no puede esconder la gracia que le viene de Dios.

Mirando nuestra realidad, y el testimonio que Jesús entrega en el Evangelio, ¿estoy dispuesto a continuar el camino? ¿me freno o me paralizo ante las dificultades y amenazas?

Categories: Evangelio diario

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