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Mateo 10,7-15: Ustedes han recibido gratuitamente, den también gratuitamente.

11 de Julio 2019     Freddy Araya    
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+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo

Jesús envió a sus doce apóstoles, diciéndoles:
Por el camino, proclamen que el Reino de los Cielos está cerca. Sanen a los enfermos, resuciten a los muertos, purifiquen a los leprosos, expulsen a los demonios. Ustedes han recibido gratuitamente, den también gratuitamente. No lleven encima oro ni plata, ni monedas, ni provisiones para el camino, ni dos túnicas, ni calzado, ni bastón; porque el que trabaja merece su sustento.
Cuando entren en una ciudad o en un pueblo, busquen a alguna persona respetable y permanezcan en su casa hasta el momento de partir. Al entrar en la casa, salúdenla invocando la paz sobre ella. Si esa casa lo merece, que la paz descienda sobre ella; pero si es indigna, que esa paz vuelva a ustedes.
Y si no los reciben ni quieren escuchar sus palabras, al irse de esa casa o de esa ciudad, sacudan hasta el polvo de sus pies. Les aseguro que, en el día del Juicio, Sodoma y Gomorra serán tratadas menos rigurosamente que esa ciudad.

Palabra del Señor.

Reflexión

El evangelio de hoy nos presenta la segunda parte del envío de los discípulos. Ayer vimos la insistencia de Jesús en dirigirse primero a las ovejas perdidas de Israel. Hoy vemos las instrucciones concretas de cómo realizar la misión. Lo primero, la misión no necesita seguridades económicas extras, porque lo que el Señor quiere es que sus enviados no pongan el éxito de la misión en sus propios recursos. Lo segundo, es que en este camino sus enviados busquen a alguna persona o casa de confianza donde descansar, donde encontrarse y hacer comunidad. La casa es el lugar natural para la experiencia cristiana, ya que reúne las condiciones necesarias para la comunicación, la ayuda mutua y sobre todo para compartir el calor de la fraternidad. Todo esto nos interpela y desafía profundamente: tenemos un gran cometido, y es que no podemos dejar de anunciar el Evangelio después de haber creído, porque vivimos de él y queremos que otros también lo vivan.

A la luz del evangelio de hoy, preguntémonos: ¿Cómo estoy anunciando hoy el Evangelio? ¿A qué me llaman las palabras de Jesús en este día?

Categories: Evangelio diario

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