Loading

Lucas 1, 39-47: Feliz de ti por haber creído.

12 de Setiembre 2018     Freddy Araya    

12 de diciembre 1

0
Compartidos
0

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas
María partió y fue sin demora a un pueblo de la montaña de Judá. Entró en la casa de Zacarías y saludó a Isabel. Apenas ésta oyó el saludo de María, el niño saltó de alegría en su vientre, e Isabel, llena del Espíritu Santo, exclamó:
“¡Tú eres bendita entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo, para que la madre de mi Señor venga a visitarme? Apenas oí tu saludo, el niño saltó de alegría en mi vientre. Feliz de ti por haber creído que se cumplirá lo que te fue anunciado de parte del Señor”.
María dijo entonces: “Mi alma canta la grandeza del Señor y mi espíritu se estremece de gozo en Dios, mi Salvador”.
Palabra del Señor.

Reflexión

Hace algunos días celebrábamos la Natividad de María y hoy se nos propone la conmemoración del santísimo Nombre de María, Nuestra Señora, Madre de Dios y Madre de los hijos de Dios. Se nos propone a María, como figura de la Madre del Redentor, a quien con cariño debemos invocar. En nuestra tradición el nombre tiene gran importancia y se vincula, en muchos casos a una misión y vocación particular en la vida. El nombre de María, hace referencia a “la elegida por Dios” y el texto que san Lucas nos ofrece hoy, nos ayuda a contemplar parte de lo es la vocación y misión que la virgen María fue llamada a desarrollar y que en síntesis el texto lo expresa con los siguientes elementos: es “la Madre del Señor”, que “sale al encuentro” (anuncio) y que “glorifica a Dios”. De este modo, hoy se nos insiste como Iglesia a acoger en nuestra vida al Señor y sobretodo a creerle, a crecer en fe, a seguir en la dinámica y misión de una Iglesia en salida, para que allí, en el servicio o dónde nos encontremos “glorifiquemos a Dios”.
Hoy es bueno dejarnos interpelar por la misión que la Virgen María desarrolló. ¿Cómo he acogido al Señor? ¿En mi vida lo estoy anunciando? ¿cómo estoy reconociendo a Dios en mi vida y en la historia? Y en definitiva ¿a qué me siento llamado en mi vida?

Categories: Evangelio diario

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Valoración*