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Juan 17, 1-11a: Padre, glorifica a tu Hijo

15 de Mayo 2018     Freddy Araya    

05-12-2017

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+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan 17, 1-11a

A la Hora de pasar de este mundo al Padre, Jesús levantó los ojos al cielo, y oró diciendo:
Padre, ha llegado la Hora: glorifica a tu Hijo para que el Hijo te glorifique a ti, ya que le diste autoridad sobre todos los hombres, para que Él diera Vida eterna a todos los que Tú les has dado. Ésta es la Vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a tu Enviado, Jesucristo.
Yo te he glorificado en la tierra, llevando a cabo la obra que me encomendaste.
Ahora, Padre, glorifícame junto a ti, con la gloria que Yo tenía contigo antes que el mundo existiera.
Manifesté tu Nombre a los que separaste del mundo para confiármelos. Eran tuyos y me los diste, y ellos fueron fieles a tu palabra.
Ahora saben que todo lo que me has dado viene de ti, porque les comuniqué las palabras que Tú me diste: ellos han reconocido verdaderamente que Yo salí de ti, y han creído que Tú me enviaste.
Yo ruego por ellos: no ruego por el mundo, sino por los que me diste, porque son tuyos.
Todo lo mío es tuyo y todo lo tuyo es mío, y en ellos he sido glorificado. Ya no estoy más en el mundo, pero ellos están en él; y Yo vuelvo a ti.
Palabra del Señor.

Reflexión

En los evangelios de hoy, de mañana y de pasado mañana, vamos a meditar las palabras que Jesús dirigió al Padre en el momento de la despedida. Juan conserva estas palabras y las coloca como pronunciadas por Jesús durante el último encuentro de Jesús con sus discípulos. Es el Testamento de Jesús en forma de plegaria, también llamada Oración Sacerdotal. Hoy Jesús ora. Se comunica con el Padre en una forma familiar, la misma que nos mostró a lo largo de su vida pública y que nos enseñó en la oración del Padre Nuestro. Y ahora pide ser glorificado. Nos puede resultar un poco extraño este pedido, pues pensamos en lo que para nosotras significa la gloria: tener renombre, ser reconocidas por todos… ¿Y en qué queda la humildad de Jesús…? Estamos muy lejos de la cultura en que vivió Jesús y en la que se desarrollaron los evangelios. Para la tradición bíblica, la “gloria” era lo propio de Dios; consiste en la manifestación de Dios ante este mundo. Jesús ha glorificado al Padre en la tierra, es decir, lo ha revelado, lo ha dado a conocer con toda su vida, mediante señales y palabras. Y esa gloria es la salvación del ser humano, una salvación que viene del conocimiento profundo de Dios y de Jesús. Jesús conoce a Dios y cómo le da a conocer: en las palabras y las obras de su vida. Él ha glorificado al Padre y ahora nos toca a nosotros seguir la senda que Él nos marcó.
Jesús nos deja un testamento ¿Cuáles son las palabras de las personas queridas que guardas con cariño y que orientan tu vida? En caso de que te fueras, ¿qué mensaje dejarías para tu familia y para la comunidad?

Categories: Evangelio diario

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