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Marcos 2, 13-17: No he venido a llamar a justos sino a pecadores.

13 de Enero 2018     Freddy Araya    

27 de noviembre ok

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+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos 2, 13-17
Jesús salió nuevamente a la orilla del mar; toda la gente acudía a Él, y Él les enseñaba. Al pasar vio a Leví, hijo de Alfeo, sentado a la mesa de recaudación de impuestos, y le dijo: “Sígueme”. Él se levantó y lo siguió.
Mientras Jesús estaba comiendo en su casa, muchos publicanos y pecadores se sentaron a comer con Él y sus discípulos; porque eran muchos los que lo seguían. Los escribas del grupo de los fariseos, al ver que comía con pecadores y publicanos, decían a los discípulos: “¿Por qué come con publicanos y pecadores?”
Jesús, que había oído, les dijo: “No son los sanos los que tienen necesidad del médico, sino los enfermos. Yo no he venido a llamar a justos, sino a pecadores”.
Palabra del Señor.

Reflexión

En el Evangelio de hoy Jesús llama a un pecador a ser discípulo y le invita a comer a su casa. Quien se detenga a pensar en estas vocaciones, desde el contexto histórico de Jesús, podría pensar: “¿A dónde quiere llegar este maestro?”. Las personas a las cuales convoca no son las más exitosas, no representan lo mejor de la sociedad, y hasta hay algunos de moral dudosa, como este recaudador. Pero el Reino de Dios viene y cuestiona nuestros criterios. Por eso, de entre todo el gentío, Jesús ve a Leví y le llama. Es una llamada personal e intransferible. En este momento es a él a quien llama, porque sabe que en ese hombre aparentemente indigno, hay semillas del Reino, hay escondido un hijo de Dios y un apóstol que puede salir a la luz a lo largo del camino.
Jesús le dice claramente: “Sígueme”. Ahí está el contenido de la llamada: seguir sus huellas, caminar sus caminos… hacer lo que Él hace, decir como Él dice, sanar como Él sana, anunciar como Él anuncia… amar como Él ama… y todo esto en movimiento, porque no será lo mismo hacerlo en Cafarnaún que en Jerusalén… en el siglo I que en el XXI…
Hoy nos podemos preguntar ¿a qué me ha llamado el Señor? ¿cómo le he ido respondiendo?

Categories: Evangelio diario

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