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Deseo de Dios. (cuento oriental)

14 de Noviembre 2017     Joaquín Castro    

14-11-2017

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Un día fue un discípulo en busca de su maestro y le dijo: “Maestro, yo quiero
encontrar a Dios”. El maestro miró al muchacho, sonriéndole.
El muchacho volvía cada día, repitiendo que quería dedicarse a la religión. Pero el
maestro sabía muy bien a qué atenerse.
Un día que hacía mucho calor, le dijo al muchacho que lo acompañara hasta el río para
bañarse. El muchacho se zambulló en el agua. el maestro lo siguió, y, agarrándolo por
la cabeza, se la metió en el agua un buen rato, hasta que el muchacho comenzó a
forcejear por sacarla a flote. El maestro lo soltó y le preguntó qué era lo que más
deseaba cuando se encontraba sin respiración dentro del agua.
-Aire –respondió el discípulo.
-¿Deseas a Dios de la misma manera? –le preguntó el maestro-. Si lo deseas así, lo
encontrarás inmediatamente. Pero si no tienes ese deseo, esa sed, por más que luches
con tu inteligencia, con tus labios y tu fuerza, no podrás encontrar esa religión que
deseas. Mientras no se despierte esa sed en ti, no vales más que un ateo. Incluso a
veces el ateo es sincero. Y tú no lo eres.
¿Qué le dices al Señor al terminar el día?

Categories: Buenas Noches

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